sábado, 14 de mayo de 2011

Diario de Siros. (Túnel casa de habladores)

Hoy tenemos que atravesar el túnel subterráneo que nos acerca a la ciudad de la isla.

Al parecer el túnel, debe conectar con otra casa y que al parecer, pertenece a otra “habladora” como ellos dicen.

Estamos atravesando el túnel. Me guían, Abatwa y Moltbent. Estoy algo nervioso… al parecer nos podemos encontrar cualquier cosa, entre ellos, Voldy, hizo especial mención a unos topos gigantes. Al parecer tienen su libro de ruso.

Abatwa, Schwa y Voldy parecen tener grandes conocimientos sobre lenguas extrañas que jamás había conocido. Ahora mismo Voldy, debe de estar con Schwa en la casa custodiando la entrada o algo similar.

No parecen querer darme mucha más información y… tampoco es que me interesa la verdad.

Me intriga más, la razón por la que estoy aquí. Los sueños que estoy teniendo desde que llegué y los poderes que parecen tener algunos residentes de esta isla.

--El caso es que si nos guiamos por el ruido sólo encontraremos topos y eso no garantiza que también encontremos la salida—dice Abatwa mientras camina—

--entiendo tu preocupación—contestó Moltbent-- ¿pero qué podemos hacer?

--en cualquier caso, Voldy dijo que encontráramos su libro de ruso—

--Chaval, ya encontrará otro libro, lo primordial es evitar cualquier tipo de enfrentamiento, no sabemos, como enfrentarnos a esos topos, aunque Moltbent puede defenderse sólo y yo no soy manca, aun tenemos el problema de que tu eres, y lo digo sin intención de ofenderte, el más débil—esas palabras no parecieron gustarle nada a Moltbent pero sin lugar a dudas menos aun a Siros, que entornó la cara indignada y estaba empezando a caminar dando pequeños tembleques, como quien está aguantando mucho peso—

-- y bueno…-- continúa Abatwa algo incomoda—cómo no sabemos enfrentarnos a esas bestias,tuvimos que realizar varios caminos distintos para crear un laberinto y que así se perdieran las esos seres subterráneos—

--una pregunta—dijo Siros sin mirar a Abatwa—

--si—

--si son seres subterráneos ¿no crees que no servirá de nada tanto camino? Quiero decir, al darse cuenta de que no es el camino correcto, crearan ellos mismo su propio camino ¿no crees?—

--Si, es por eso que al final de los caminos equivocados hay unas piedras llamadas “balckeirs”

Son piedras que inutilizan los sentidos de percepción en simbiosis con un elemento, por ejemplo, si hay una piedra de éstas en el agua, y alguien intenta “hablar “ con el agua para que le indique el camino, el agua no actuará—

--espera ¡¿podéis hablar con los elementos?! Y esos topos… ¿también?—

--Siros, el hablar con los elementos es algo que puede hacer cualquiera siempre que sepa escuchar—dijo Moltbent sonriente.

En ese momento un gran terremoto sacudió el túnel y ante ellos un enorme topo apareció de un agujero. Dejando a Abatwa a un lado, Moltbent al otro y entre algunos escombros a Siros.

--¿Estáis bien?—

--Moltbent, el topo, va por Siros—contestó Abatwa.

Todo pasó muy rápido el topo gigante rugió y se abalanzó sobre Siros. El tiempo se paró, en la cabeza de Siros pasaron mil cosas, como había llegado el topo allí, que quizás Moltbent o Abatwa podrían utilizar sus habilidades para parar el topo antes de que lo tocase…

Pero respecto a eso estaba harto de que ellos lo cuidaran. El pertenecía a uno de los escuadrones de combates más importantes de los Marítimos. Por el amor de Dios… ¡él era uno de los más fuertes! Y no podía hacer nada frente a estas bestias que jamás había visto.

--si tuviera algún poder…--pensó, pero no lo tenía… ¿o sí? De repente se acordó de los sueños que le abordaban desde que llegó a la isla ¿Cómo era el nombre?

--Diego—

Sí, era Diego pero ¿Qué invocaba? ¿Meter? ¿esertora?

--Meteora—pensó—muy bien… lo tengo—

Siros respiró hondo mientras el topo estaba casi sobre él.

--¡ARDE…METEOR…!—

Pero no pudo terminar la frase. Una gran explosión le hizo volar por los aires al igual que e topo, el cual voló otros tantos metros al lado contrario empalándose contra una de las estalagmitas.

Siros se levantó aturdido y dolorido por el golpe, miró a su alrededor y vio con satisfacción que Abatwa lo miraba con la boca abierta y Moltbent venía corriendo con una enorme sonrisa en la boca.

--¿Qué ha pasado?—preguntó Siros

--¡Has invocado a Meteora!—dijo riendo Moltbent—pero te ha rechazado, no es tu invocación

--¿Cómo diablos sabías el nombre del alma de Dark?—preguntó Abatwa

--¿cómo?—

--Meteora. Es el alma de Siros Dark y la invocación, “Arde”. Esa palabra es intransferible y única a cada persona—

--Lo soñé—

--¿LO SOÑASTE?, me asombra que no estés muerto—

--a mi me asombra más que conociera el nombre y la invocación—dijo riendo Moltbent—pero aun me asombra más que conocieras la postura para invocarla—

Era cierto, Siros aun yacía en el suelo con las manos entrelazadas formando un dibujo con las manos. Había aprendido a llamar a un alma que no era la suya y que pertenecía a la persona a la cual buscaban. Siros Dark Shade.

De repente el topo agonizante rugió a una gran intensidad. Y fue respondido por miles de rugidos de todas las direcciones

--¡aaah!—gritó Abatwa— ¡los está llamando!, tenemos que salir de aquí, tenemos que salir de aquí ¡AHORA MISMO!--

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